Archive for the ‘Nueva Zelanda’ Category

Isla Norte, Nueva Zelanda. Viaje al centro de la Tierra

Domingo, abril 3rd, 2011

Hola chicos!

Pues si, para nosotros la isla norte ha sido como viajar al centro de la tierra, porque la actividad geotermal en algunas zonas es realmente increíble. Nos han impresionados los géisers, aguas en ebullición constante, volcanes y minerales que dan a los lagos un color extraordinario.

Empezamos la ruta en Wellington. Una ciudad muy bonita, la capital aunque parezca mentira, porque no es tan conocida como otras ciudades. Lo más destacable para nosotros fue el museo nacional (deberíamos tomar nota, es gratis para todo el mundo y está genial), donde aprendimos un montón de cosas sobre placas tectónicas, flora y fauna local y la historia de este país. Don Abel Tasman descubrió el país pero por lo visto no supo relacionarse con la gente local y los echaron a patadas. En cambio, Thomas Cook se fue para allí con un cura que conocía las costumbres y se le dio mucho mejor. Es por eso que se habla inglés mayoritariamente y no holandés. Por fin pudimos ver un kiwi, aunque disecado…. Nos fuimos de la ciudad con más viento de todo NZ hacia el lago Taupo. Un lago precioso donde nos relajamos un par de días y empezamos a adentrarnos en el mundo de las aguas termales. Haciendo una simple excursión al río nos bañamos en agua ardiendo que se mezclaba con el agua helada que bajaba de las montañas. Un sensación súper relajante. El río es precioso y el baño fue una experiencia genial. El pobre Moncho seguía mal de la espalda y se tuvo que conformar con el “jacuzzi” natural cuando lo que quería hacer era tirarse en paracaídas. Ese es uno de los sitios más espectaculares, dicen.

Seguimos hacia el norte, con grandes expectativas respecto a Rotorua. Queríamos ver y aprender más sobre la cultura maorí. Muy patente en esta zona. Lamentablemente no llegamos a ir a ninguno de los espectáculos que ofrecían ya que nos dio la sensación de estar muy preparado para el turismo y podríamos decir que mercantilizado, nos gusta más ver la cultura de los sitios de forma espontánea y natural.  Volviendo al tema geotermal, es tan fuerte el tema en Rotorua, que vas caminando y te encuentras columnas de humo por la calle, las casas y un olor fétido de azufre y lodo hirviendo.

Tras eso estuvimos los últimos dos días en Auckland. Nuestras cabezas estaban ya pensando en Latinoamérica así que quisimos deshacernos de la furgoneta por fin y empezar a prepara nuestra próxima parada . Es curioso como nos costaba disfrutar de la ciudad ya que queríamos estar en Chile cuanto antes y pensábamos en la de aventuras que nos esperaban en ese nuevo continente. Aun así Auckland es una ciudad bonita, muy nueva, como muchas que hemos visto ya en Oceanía, y con un puerto digno de mención. Aunque nos sigue gustando muchísimo mas el de Sydney. Eso sí, nos dimos el homenaje como viene siendo costumbre cuando dejamos un país. Comimos creo que el mejor sushi hasta ahora, era buenísimo, vaya, que nos costará encontrar algo igual.

Oceanía, al menos la parte que hemos visto, ha resultado ser un completo desafío.  Hemos vivido en una furgoneta durante dos meses. Ha sido el sitio donde más vida salvaje hemos visto. Donde la naturaleza nos ha sorprendido más. Hemos estado en lugares tan lejanos que sabemos casi con certeza que nunca más volveremos. Y hemos intentado aprovecharlo al máximo.  Fue un cambio brutal, no solo por los precios, sino por lo parecidas que son las costumbres a las nuestras, y por otro lado por lo diferente que es el entorno.  Teníamos miedo a arrepentirnos de esta etapa del viaje, sobretodo por el presupuesto, pero ahora sabemos con certeza que este contraste nos ha dado y nos dará más perspectiva respecto al mundo en que vivimos.

Después de ocho meses empezamos a darnos cuenta de que el hecho de viajar se convierte en una rutina y que nos sentimos muy a gusto con nuestro día a día!! Estábamos muy nerviosos por cambiar de continente y por primera vez en nuestra vida vivimos dos veces el mismo día. El 18 de febrero estábamos paseando por el harbour de Auckland y llegamos a Santiago de Chile pasando por Buenos Aires, esa misma noche. Una locura de jet lag, pero eso os lo contamos en el próximo post!!

Isla sur, Nueva Zelanda. Naturaleza al cubo

Domingo, marzo 13th, 2011

Hola a todos!

El 1 de febrero llegamos a una de las grandes paradas del viaje, Nueva Zelanda!! Concretamente a Christchuch, capital de la isla sur.  Teníamos un montón de expectativas puestas ya que seguramente será el sitio más lejano a casa en el que nos encontremos nunca.

Los costes desde Australia se nos habían disparado y no pintaba que la cosa fuese a cambiar aquí, pero así fue, así que pudimos hacer un montón de actividades divertidísimas. Por primera vez en casi dos meses  pudimos dormir en una cama de verdad a precio normal pues en Australia un bed and breakfast costaba como 150 €, y Claudia no quiere ni oír hablar de backpackers.  Al día siguiente contratamos  la furgoneta con la agradable sorpresa de que el sistema se ha equivocado y nos la dejan GRATIS, para las 3 semanas, sólo hemos de pagar el seguro, que son unos 10 € al día, no nos lo podíamos creer!

Con transporte y alojamiento solucionado, nos dirigimos rumbo al sur por el lado este de la isla, pasamos las dos primeras noches explorando un poco la parte menos turística del lago Tekapo(dónde estuvimos con Fer y Queral, una pareja majísima que estaban trabajando allí) y de Dunedin, la zona de los pingüinos, los cuáles no hicieron acto de presencia… Claudia se llevó un buen chasco.

Ya en el extremo sur, entramos en una de las maravillas de nueva Zelanda, la tierra de los fiordos, más concretamente en Milford Sound. Decidimos conocerlo haciendo una excursión en kayak por las cascadas, algo impresionante! Nos hizo tan buen día que hasta pudimos navegar con los tres kayaks amarrados y una vela de nylon que se trajo la guía, fue uno de los mejores días del viaje, la verdad.

Con el buen sabor de boca subimos hacia Queenstown, capital mundial de los deportes de aventura. Estuvimos cuatro días, nos encantó,  mucho más de lo que esperábamos. Aunque fuera turístico tenía una onda muy auténtica y como el 80% éramos gente joven, así que ambientazo! Desde que vi el blog de mi amigo Dídac y su vuelta al mundo que me moría de ganas de hacer bungy jumping, así que sólo llegar ya me puse con ello, aquí veis un poco como fue, creo que es lo más increíble que he hecho jamás. De hecho, es el primer puenting del mundo, y el tío que lo fundó ahora es millonario, menudo tinglado tenía montado, pedazo de marketing.

A Claudia también se le pegó el tema y nos animamos al día siguiente a hacer un rafting por el río Shotover, se lo pasó en grande, no se le quitó la sonrisa de la boca en todo día.  También aproveché para hacer un día de escalada, que ya probé en Laos y me encantó. No se si fue por toda la adrenalina gastada los días anteriores, pero no se me dio tan bien como la última vez, y me entró un poco de vértigo! Pero bueno, seguiré aprendiendo.

Seguimos rumbo norte hacia el glaciar Franz Josef( el nombre me encanta, FRANZ JOSEF) , dónde hicimos un trekking precioso con crampones y todo, nos sentíamos como Amutsen en el polo sur, te daban una equipación  como para subir el Everest, así que fue de lujo.  Era super emocionante estar en otro medio, ni tierra ni agua, el hielo es distinto. Y estuvimos caminando por ahí todo el día, así que fue una experiencia inolvidable.

En Kaikoura, al norte de la isla, nos esperaba también un plato fuerte(como veis, NZ ha sido bastante intenso!) nadar con delfines salvajes en mar abierto, creo que nunca había visto a Claudia tan contenta, estuvo genial. Los delfines jugaban a nuestro alrededor y seguían nuestros movimientos. Un gustazo. Esa misma mañana me levante con dolor de espalda, algo normal teniendo en cuenta que llevábamos 50 días durmiendo en una furgoneta y con el agua tan fría (13 grados) de los delfines algo pasó. El caso es que a partir de ese momento no pude mover el cuello. Al día siguiente fuimos a ver las ballenas, aunque después de todo lo vivido… eso sí, es impresionante el momento que descienden!

La última parada era el parque nacional de Abel Tasman, una maravilla para los sentidos.  Aunque no lo hubiéramos dicho nunca es una zona de playas paradisíacas preciosas y hay un trekking es de varios días pasando por playas y paisajes preciosos. La lástima fue que con mi lesión no pudimos hacerlo, y prometía ser espectacular.

En general nos quedamos impresionados con la variedad de paisaje que hay en esta isla. Todo, desde los campos verdes con ovejas, las montañas, los lagos, la playa, tiene colores diferentes y es realmente precioso. Disfrutamos muchísimo del paisaje. Además que tienen una oferta de actividades que no te la acabas, así que pudimos hacer un montón de cosas para disfrutar aún más.

La isla norte ya fue otra historia, pero eso ya os lo contaremos en el próximo capítulo!

Un abrazo a todos,

M&C