Archive for the ‘Indonesia (Bali)’ Category

La vuelta a la isla, Bali (Parte 2). Born to be wild!

Jueves, febrero 10th, 2011

Hola a todos!

Ahí va la segunda parte de nuestro viaje por Bali. Fue de lo mas emocionante, además en muy buena compañía, mi hermano Eugenio se apuntó a pasar unos días con nosotros en el paraíso. Decidimos que lo mejor sería explorar toda la isla, así que alquilamos un par de motos y nos lanzamos a dar la vuelta a Bali.

El encuentro fue emocionante y tras los abrazos de bienvenida, nos fuimos directos a Ubud, que aunque nosotros ya lo conocíamos bien siempre es un placer volver a allí y sabíamos que a Eugenio le encantaría. Nos fuimos a descubrir los arrozales, degustamos de nuevo la buena cocina balinesa, intercambiamos palabras y sonrisas con los locales porque la gente de allí es encantadora y una vez más fuimos a ver templos. Teníamos reservada una sorpresa para nuestro invitado. Entramos al Templo de los Monos con los bolsillos llenos de plátanos. Lo que no sabia él es que los monos se vuelven locos con los plátanos y por mucho que los escondas te los acaban quitando. Al final salio mal la jugada porque tenia más miedo yo que él pero fue muy divertido verlo igualmente!

La vuelta a la isla era bastante express así que después de pasar la noche y el día en Ubud, fuimos a Candidasa, un pueblecito en la costa muy tranquilo y encantador. Nos bañamos en la playa al atardecer, la puesta de sol preciosa, y cenamos tranquilamente charlando sobre la vida con una botella de vino. Nos hacia mucha ilusión tener a alguien, qué mejor que de la familia, a quien contarle nuestras aventuras e inquietudes. También saber como van las cosas por casa. Al día siguiente estuvimos en la playa y haciendo snorkeling. Es un gusto que después de tanto buceo Moncho y yo nos sabemos los nombres de bastantes peces.

De ahí fuimos a Amed, un pueblo conocido por sus playas volcánicas y meca del buceo debido al US Liberty, un barco hundido que está genial para bucear. Por supuesto Moncho no podía dejar pasar la oportunidad y disfrutó mucho. Eugenio y yo nos fuimos a ver el mercado del pueblo y estuvo bien verle en acción, charlando con cualquiera que se le pusiera a tiro.

Después de tanta playa, fuimos a las montañas, para visitar el templo de Besakih. Hicimos coincidir la visita con el Cuningan, uno de los festivales más importantes que celebran cada año.  Fueron siete horas en moto sin parar de llover y con bastante frío puesto que estábamos en la montaña. No íbamos preparados en absoluto para ello, de hecho íbamos en bañador y chancletas. Así que fue bastante duro y todos nos empezamos a poner bastante nerviosos. Para colmo no había ni una guesthouse alrededor, cosa superrara porque es bastante turístico pero la gente no se debe quedar a dormir. Nos empezaron a venir los moscones ofreciéndonos sitios carísimos y tours para ver el templo. No podía ir peor. Al final encontramos un hotel cerrado que abrieron para nosotros. El precio era razonable teniendo en cuenta que estábamos a punto de la hipotermia,  ya anocheciendo y de muy mala leche. Habían mantas pero no agua caliente, pero eso ya era otra guerra. El templo fue una pasada  y realmente valió la pena. Juzgad vosotros mismos por las fotos.

Nos fuimos pitando de las montañas buscando de nuevo el calor de la costa.  Nos pegamos otra panzada de no se cuantas horas en moto para llegar a Permuteran, en la otra punta de la isla. Allí si que decidimos quedarnos unos días y además a Eugenio le pico el gusanillo lo del buceo y deicidio sacarse el Open Water. Estuvimos genial allí y también hicimos buena amistad con los compañeros del curso de Eugenio, dos franceses muy majos, Arnaud y JB. El ultimo día fuimos todos juntos a bucear y fue un cachondeo. El buceo mas divertido. Parecía una fiesta bajo el agua. Nos reímos un montón haciendo chorradas.

Los tres últimos días coincidían  con el cumpleaños de Eugenio y Nochebuena así que volvimos a Seminyak donde habíamos reservado una villa maravillosa en el centro para poder celebrarlo como se merece. Yo encantada de tener un salón comedor propio,  así que intentaba estar lo máximo posible en el sofá disfrutando de “mi casa” por tres días. El cumple de Eugenio fue divertidísimo, con dos amigos suyos que hizo por el camino. Sobretodo fue muy especial para él que de eso se trataba.  La Nochebuena la pasamos en plan lujo asiático total, en Bali esto lo tocan muy bien. Estábamos en un restaurante buenísimo, con una chica tocando el violín y cantando canciones navideñas con ostras y foie en el menú. Todo con mucho glam. Hasta hubo regalos!!

Así que ya veis lo que puede dar de si una semana en esta isla tan espléndida. Estuvimos genial los tres juntos y esta navidad lejos de casa la recordaremos siempre con un cariño especial.

Al día siguiente tocaba despedirse. Moncho y yo cogimos el avión a Australia. Nos esperaba una nueva etapa en el viaje y una gran aventura. Eso os lo contamos en próximos posts.

Ubud, Seminyak y Nusa Lembongan, Bali (Parte 1). Un lugar para vivir.

Viernes, enero 14th, 2011

Hola a todos Y FELIZ 2011!!

Como propósito de año nuevo hemos decidido escribir un poco más en el blog, poco a poco nos hemos ido desinflando y esto no puede ser!

Hemos pasado un mes entero en Bali, y hemos hecho un millón de cosas, así que lo dividiremos en dos partes (para empezar a cumplir ese propósito).

Como suele ocurrir, lo que mal empieza bien acaba, y nuestra llegada fue un desastre. A las tantas de la mañana nos plantamos en el aeropuerto y sin nada reservado le decimos al taxista que nos lleve a Seminyak, que es como la parte turística cerca de donde estábamos, y el taxista no se cómo nos lió y nos llevo a Kuta, capital del horterío, con una similitud pasmosa a Lloret de Mar, entre otras perlas del mediterráneo.

Pasamos una noche normalita y al día siguiente  nos fuimos corriendo a Ubud, en el interior de la isla. Desde ese momento todo fue sobre ruedas. Estuvimos una semana entera disfrutando de todo lo que tenía que ofrecer.

Para que os hagáis una idea, es un ppueblo precioso, todo lleno de bosques tropicales, y casas típicas balinesas. Los bares y las tiendas están decorados con muchísimo encanto, así que estuvimos unos días en el paraíso y dejándonos llevar por el placer de los sentidos (la comida tambien era baratísima y buenísima!). Claudia aprovechó para hacer un curso de dibujo y mientras tanto yo me sentí como en casa todo el día con el ordenador haciendo mis historias en cafés wifi y paseando tranquilamente por el pueblo. El último día coincidió con el festival del Galungan, un día sagrado en el que los balineses se visten de gala para hacer ofrendas en sus templos familiares, un verdadero lujo.  Como la gente es realmente encantadora, pudimos disfrutar el Holiday con ellos, entrando en las casas y charando con las familias aprendiendo un poco más sobre el hinduismo balinés, que es bastante distinto al indio.

Tras eso decidimos pasar unos días en Seminyak, paraíso del shopping, el surf y los locales trendy. Aprovechamos para estrenarnos en eso del surf, y la experiencia fue muy divertida, aunque he de decir que es bastante más difícil de lo que pensábamos. Aunque conseguimos levantarnos y pillar alguna ola!! Moncho ya estaba pensando en comprarse una tabla hasta que lo probó solo y se llevó una buena leche en la nariz. Así que lo del surf es una cuenta pendiente. Queremos seguir haciendo alguna clase más y luego veremos. Será ya en Australia, otro de los paraísos del surf.

La pena fue que en Seminyak, al ser la parte más selecta de la isla los precios se nos iban bastante de madre, y el lugar más barato para dormir doblaba en precio (que no en calidad) a los de Ubud. Coincidimos con nuestros amigos David y Patri, a quienes conocimos en Goa, por su trabajo viajan mucho a Bali y a la India y justo pasaban allí los días previos a Navidad, compartimos una comida comentando nuestros respectivos viajes y nos prometimos volver a vernos pronto, quién sabe si en Chile.

La noche antes de salir hacia Nusa Lembongan  tuvimos una sorpresa bastante desagradable. Al llegar al hotel vemos todas nuestras cosas desparramadas en la recepción y una persona durmiendo en nuestra habitación, el argumento del staff del hotel fue: no habéis confirmado que os quedabais esta noche. Casi mato a alguien. Nos pusimos tan de mala leche que nos acabaron regalando todas las noches más la última en una villa de lujo. Nos salió más o menos bien la jugada, pero el mosqueo no sé si valió la pena.

En fin, que con los bolsillos llenos nos fuimos para Lembongan, una isla a media hora en ferry desde Bali que prometía ser bastante auténtica. Una vez más nos lo pasamos en grande, alquilamos una moto para ver la isla, nos relajamos en el hostal a la orilla del mar y también pudimos hacer unos buceos fantásticos, primero nos fuimos a ver el Manta Point, una roca donde puedes bucear con mantas rayas de 5 metros!!! Una experiencia muy fuerte. Y más tarde hicimos un buceo de corrientes, todo adrenalina!! Casualidades de la vida estando en el hotel vimos a una persona que nos sonaba bastante, y al preguntarle resultó que era Francesc Balagué (www.rutabaobab.com), quien justo antes de partir de viaje un año montó una charla en la librería Altair al cuál asistimos y 10 meses después nos encontramos al otro lado del globo, qué pequeño es el mundo! aquí veis a Claudia contra el mar, impresionante!

Ya de vuelta a la gran isla nos encontramos por fin con Eugenio, aunque eso os lo explicamos en el siguiente post!

Un fuerte abrazo,

M&C