Archive for the ‘Birmania’ Category

Yangón, Mandalay, Bagan y el lago Inle, Myanmar. Los días de Birmania.

Viernes, octubre 22nd, 2010

Hola a todos,

Por fin hemos tenido ocasión de ponernos al día, y es que Tailandia es un paraíso del Wifi, por lo cuál estoy sumamente satisfecho.

Tras el espejismo de Bangkok conseguimos por fin nuestra visa para Birmania y pudimos volar a Rangún. El recibimiento fue como no, una lluvia torrencial “made in monzón”, de la cuál empezamos a estar un poco hartitos. Sin embargo, ya empezamos a dilucidar que Birmania, más por desgracia que por  suerte debido sobretodo a la mala gestión de un gobierno dictatorial que impide avanzar al país, está en muchísimos aspectos anclada al pasado. Lo primero que nos llamó la atención ya en Rangún es su gente, y es que aunque parezca un topicazo son todos de premio Nobel de la Paz, que gente tan increíblemente maja! Pensábamos que después del Tíbet no conoceríamos a personas tan sencillas y amigables, pero no ha sido así.

Rangún es una ciudad bastante grande y la capital del país hasta hace bien poco,  aunque mucho menos caótica que otras que hemos visitado. Nos dedicamos una vez más a recorrérnosla caminando sin rumbo fijo, hasta que llegamos a la Shwedagon pagoda. Una auténtica maravilla de mil estupas llenas de gente y vida, merece la pena verlo. También empezamos a ver que la comida iba a darnos algunos quebraderos de cabeza, pues si bien tiene una influencia india en muchos aspectos por proximidad, la comida es parecida pero en mala… al menos para nuestro gusto…. Como echamos de menos esos chapatis con queso o ese Chicken curry, o los thalis de arroz… ( nada comparado con el jamón serrano claro… ) .

En fin, tras eso nos dirigimos hacia Mandalay, segunda ciudad en importancia de Birmania. La verdad es que nos dejo un poco fríos, pues la ciudad en sí no tenía nada de especial más que ruido y suciedad, pero cuando fuimos a los alrededores la cosa cambió.  Fue ir en moto dos kilómetros y empezar a disfrutar. El puente de Ubein, las colinas de Malabar salpicadas de Pagodas doradas, y todo eso parando para conocer a la gente local que si bien no tenían ni pajolera idea de inglés se esforzaban en hacerse entender como si les fuera la vida en ello, insisto, gente muy especial. Volvíamos por fin a tener esa sensación de libertad que nos había empujado a hacer este viaje, cada momento era nuevo e irrepetible.

Nos esperaba un plato fuerte del país, los templos de Bagán, pero para ello debíamos escoger entre 10 horas en bus o 14 en barco, nos decantamos por la segunda opción y fue un acierto, qué viaje tan increíble! Disfrutamos como locos de verdad, era como estar en un reportaje de la tele, muy muy auténtico.

En Bagán, aunque ya empezabas a notar que el turismo poco a poco iba haciendo mella, seguimos disfrutando muchísimo, y eso que lo de contemplar templos antiguos no nos va demasiado, la verdad es que pasamos unos días muy tranquilos paseando arriba y abajo con la bici parando a descansar en las pagodas.

Llegados a este punto debíamos seguir ruta hacia el lago Inle. Cogimos el que seguramente será el peor autobús de TODO el viaje. 14 horas en un asiento dónde apenas cabíamos uno de los dos con gente apoyándose en tu pierna y tu hombro para dormir y dónde hasta el pasillo estaba repleto, un trayecto total de unos 200 kilómetros se nos hizo más duro que el vuelo de Londres a Kuala Lumpur. Al final yo acabé de pié en la puerta del bus y Claudia hacinada entre sus nuevos amigos( el roce hace el cariño!)

En el lago Inle estuvimos unos días de relax con la bici y el barco viendo un poco la vida de los lugareños, y la verdad que también estuvo de coña. Conocimos a otros viajeros muy majos como Meli y Tito, que llevan ya 9 meses en ruta y que nos dieron un montón de consejos sobre latino América( aunque también nos metieron algo de miedo en el cuerpo!!) , y sobretodo acabamos de disfrutar de este espléndido país.

Como conclusión de Birmania( o Myanmar), os diremos que nos ha sorprendido lo fácil que es viajar aquí, aunque sea un país pobrísimo tiene todo lo necesario para  ver un mundo totalmente distinto, sin sufrir un acoso continuo por el hecho de ser occidental (turista).

Escribimos estas líneas desde Koh Samui, donde estamos descansando después de nuestra última aventura… aunque eso os lo contaremos el próximo post.

Nos vemos pronto!!!

M&C