Archive for November, 2010

Siem Reap, Battambang y Phnom Penh, Camboya. Aurevoir Indochina!

Sunday, November 28th, 2010

Hola de nuevo!!

No nos dimos cuenta y ya estábamos en Camboya!! La verdad es que las cosas han vuelto a su curso y estamos disfrutando una barbaridad( y que dure!). Camboya ha resultado ser un país extraño para nosotros, no hemos acabado de encontrar una identidad tan fuerte como en el resto de países que hemos visto. Quizás el motivo ha sido que hemos estado menos de dos semanas en el país y nos hemos dedicado solamente a visitar 3 ciudades y sin mucha intención de meternos a fondo en el tema… También hay que decir que las facilidades para el viajero son muchas, eso hace que te quedes un poco en tu burbuja, hemos de reconocer que nos hemos apalancado un poquito…. Aún así, lo que nos ha dejado ha sido una maravilla, y no nos arrepentimos pues hay muchísimos países aún por ver de una u otra manera, y eso forma parte del aprendizaje. Os lo explicamos a continuación:

Llegamos de madrugada a Siem Reap bastante quemadillos con el viaje en un minibús que para variar estaba abarrotado y cuyos asientos tenían un espacio de escasos 20 centímetros, además de que había tardado 3 horas más de las que nos dijeron en el lado laosiano… La mañana siguiente todo cambió, y Siem Reap resultó ser una ciudad bastante amigable aunque muy turística debido a que allí se encuentran los templos de Angkor, el gran hotspot del sudeste asiático.

Nos lo tomamos con la calma y estuvimos conociendo la ciudad, haciendo gestiones por Internet…y finalmente fuimos a los templos.

La verdad sea dicha, son una pasada, te trasladan a otra época tal como llegas, y son tan distintos a todo lo visto que es imposible quedarse indiferente. No obstante, estaban literalmente como la puerta del sol en fin de año, especialmente uno donde en teoría podías admirar el sunset, nosotros allí solo admiramos a las hordas de chinos que venían en sus tours organizados. Aún así valió la pena, el mejor era uno metido en la selva que parecía sacado de un decorado de Indiana Jones.

Aquí os dejamos una imagen del templo principal y otra desde ese templo, para que veáis a que nos referimos.

Pensábamos ir directamente a la capital pero nos pareció poco la verdad, no sentimos un poco como turistas de segunda en busca de lo fácil, así que hicimos una paradita en Battambang, una ciudad poco conocida a orillas del Mekong. Nos gustó bastante la verdad, tenía un ambientillo francés muy agradable, y además nos zampamos un steak tartar por 5 euros que solo por eso ya valió la pena pasar por ahí. Una vez más, la huella que dejaron los franceses en Indochina con sus edificios y costumbres se hace notar, y tengo que decir que le da mucho glamour. Luis y Michelle exploraron los alrededores, pero Claudia y yo no hicimos mucho más… eso me lleva a la siguiente reflexión, que complicado es cumplir siempre con el planning de viaje, es como un curro, nosotros hace tiempo que hemos decidido no sentirnos mal si algún día no estamos a tope porque si no acabaremos más cansados que en la India!

Nuestra última parada era Phnom Penh, la capital del país, y tristemente célebre por albergar el recuerdo del Khmer rouge, una dictadura comunista que se dedicó durante 5 años a cargarse a todo el que sabía leer o  hacer algo más que arar el campo… una tragedia.

Y aquí llega lo bueno, OTRO REGALO DE BODA!!!! Gracias a Edu y a Ricky hemos podido disfrutar de una habitación de primera con vistas al Mekong, un verdadero placer, mil gracias chicos!!!! Os lo habéis currado un montón y hemos disfrutado muchísimo!! Os pasamos una foto con las vistas desde la habitación, impecable!

Tras instalarnos cómodamente en nuestra habitación de unos 20 metros cuadrados visitamos la ciudad y el museo del genocidio del Khmer Rouge. El lugar es un antiguo colegio que el régimen convirtió en prisión, con salas de tortura, interrogatorios… se muestran fotos de los damnificados así como sus calaveras y otras barbaridades. Lo mal que lo debió pasar esa gente no se puede imaginar…  además del museo se podían visitar los campos de exterminio a las afueras, pero decidimos que ya teníamos suficiente, vaya, que mejor que me lo cuenten( como  diría mi madre). Me esperaba más caos en la capital la verdad,  hay cierto orden dentro del desorden, y la urbanización es relativamente buena( por lo que vimos), aunque también creo que después de ver las ciudades indias tenemos otro concepto de ciudad frenética.

Este país nos ha encandilado lo justo, no hemos vivido suficiente para que nos enganche como otros, sin embargo hemos tenido una dosis de turismo muy refrescante, y hay que decir que aquí sí que ha sido fácil viajar, y encima baratísimo, casi más que Laos. Nos habían comentado que los camboyanos son tan pesados como los vietnamitas y los indios del Rajastán en el trato a los viajeros, y si bien los conductores del tuk tuk son algo plastas, la gente en general es muy muy agradable y educada, es definitivamente un país amigable.

En fin, nuestro camino se separa aquí del de Luis y Michelle, aunque quién sabe si nos volveremos a encontrar en Indonesia. En el último momento hemos decidido pasar unas semanas en Filipinas, desde donde escribo ahora mismo, y la decisión no podía haber sido más acertada, pero eso os contamos en el próximo capitulo de “The Backcouple”.

Besos a todos,

M&C

Luang Prabang, Vang Vieng, Vientiane y Si Phan Don, Laos. Siguiendo el cauce del Mekong en buena compañía.

Thursday, November 18th, 2010

Hola a todos!!

Como habéis podido deducir seguimos en la brecha, hemos decidido hacer un esfuerzo e intentar olvidar la mala experiencia del dengue en Tailandia( Claudia le ha cogido una manía horrible y no quiere ni oír hablar de ese país). Os agradecemos a todos las palabras de ánimo, nos han dado fuerzas para relativizar los problemas y seguir adelante con nuestro sueño, no importa cuando, os devolveremos el favor. Vamos a por ello:

Tras unos ajustes en el equipaje para ir lo más ligeros posible nos dirigimos al norte de Laos, dónde nos esperaba uno de los lugares más recomendados de todo el viaje, la maravillosa ciudad de Luang Prabang. La verdad es que la fama es bien merecida, se respira un ambiente y una paz( eso nos vino de perlas la verdad) poco comunes en los spots que veníamos visitando últimamente. Después de oír durante 5 meses lo espectaculares que eran los festivales en India y el sudeste asiático,  ya teníamos ganas de ver uno, y la verdad, qué mejor que hacerlo en Luang Prabang, un lugar con una espiritualidad y un entorno inmejorable. Fue una oportunidad única en la vida, nos sentíamos como reporteros de Lonely Planet viendo ese folklore tan auténtico, por supuesto todo alrededor del maravilloso río Mekong y sus preciosa arquitectura colonial.

Por si eso era poco,  tuvimos la suerte de coincidir en ruta con Luis y Michelle, con quienes hicimos muy buenas migas en Koh Tao. Con ellos hemos viajado durante casi un mes y nos ha ayudado mucho porque nos han transmitido la alegría y el optimismo que necesitábamos, depsues de estar un poco chafados. En Luang Prabang hemos hecho un montón de actividades y hemos disfrutado mucho de cada una de ellas. Hicimos una ruta en kayak por el río y vimos unas cascadas bastante potentes, entre otras cosas.

Pero lo que fue una pasada fue la procesión de barcos que hacían diferentes comunidades para echarlos al río en señal de agradecimiento por el fin de las lluvias( estábamos tan contentos que tendríamos que haber echado uno nosotros también! POR FIN SE ACABÓ EL PUT… MONZÓN!). Fue un momento realmente bucólico.

Después de Luang Prabang teníamos una parada un poco polémica, Vang Vieng, tan pronto nos hablaban genial como nos contaban que era una basura, pero decidimos sabiamente. En nuestro caso, los 4 coincidimos en que es una pasada. Me voy a explicar, Vang Vieng forma parte de la ruta farrera del sudeste asíatico junto con Kao San Road( Bangkok) y Ko Paghnan en Tailandia entre otros, y tiene muy mala reputación pues la gente piensa que sólo hay turistas borrachos y fiesta sin control. Vang Vieng es sobradamente conocido por su deporte local, “el tubbing”, consistente en tirarse por el río en un neumático tipo Isla Fantasía e ir parando en los diferentes bares ubicados a ambas orillas de éste a tomar “buckets”, que son cubos de esos para que los niños hagan castillos de arena, llenos de ron cola barato u otras delicias etílicas. Para darle más emoción, la gente se dedica a  lanzarse en tirolinas en plan Tarzán al río tras un shot de Lao Whisky, una bebida de dudosa calidad que poco tiene que ver con el whisky escocés. Lo curioso es que casi nadie habla del resto de cosas que se pueden hacer allí, y es que el entorno natural es una auténtica pasada.

Nos dedicamos a hacer escalada( que por cierto, ME FLIPÓ, voy a aficionarme a hacerlo cuando llegue a Barcelona seguro, toma nota Eugenio), excursión en moto, visitar unas cuevas espectaculares… una de ellas era la water cave, que consistía en una serie de grutas llenas de agua proveniente del río con más o menos un km de recorrido, una pasada!!! Lástima que Claudia no se lo pasó tan bien porque no veía nada claro el tema de la seguridad. Por supuesto, donde fueres, haz lo que vieres,  así que hicimos el tubbing como está mandao, aunque creo que hubiéramos disfrutado más hace unos añitos, de todos modos estuvo muy divertido. No entiendo a la gente que dice que Vang Vieng es la vergüenza del país, en todo caso lo serán los que maltratan el entorno o a su gente, cosa que sinceramente no vi,  creo que la realidad es que da un montón de trabajo a la comunidad y la gente se comporta con mucho respeto hacia ellos a pesar de ir más pedos que Alfredo, cada uno con lo suyo, no? rompo una lanza a favor del tubbing.

Después de Vang Vieng nos dirigimos a la capital, Vientian, que fue una agradable sorpresa. La ciudad tenía mucho más encanto del que cuentan, casas coloniales, panaderías suecas, un montón de restaurantes japoneses supercosmopolitas… y eso además de la cantidad de templos que había por la ciudad, en fin, una delicia. Nos dimos un caprichazo y nos fuimos a cenar todos a un japonés rematándolo con un KARAOKE!! Encima privado, de los que usan los japoneses en Tokio. Los que nos conocéis ya sabéis lo mucho que nos gusta hacer el chorra de este modo, así que podéis imaginar como nos lo pasamos.  Claudia me dedico una versión muy sentida de “more than words” que me robó el corazón todavía mas.

Venía en ese momento el viaje temido, 14 horas en bus para bajar a Pakse, la ciudad más grande del sur, y 4 más para llegar a las 4.000 islas, en la frontera con Camboya. El viaje no fue tan duro para nosotros como nos habían relatado y como era bus “cama” dormimos casi todo el trayecto. Por si estáis perdidos, son islas fluviales, Laos efectivamente no tiene mar.

En las 4.000 islas estuvimos en Don Khon, una islita muy tranquila donde pasamos los días yendo en bici y bajando un poco el ritmo después de tanto tute, estaba muy bien, tenía bastante encanto. La gente que vive en estas islas es muuuy apalancada, así que se nos pegó eso de estar todo el día con un ritmo muy suave. Allí además conocimos a varia gente que iba en el mismo plan que nosotros y eso le dio al lugar un plus pues cada noche nos reuníamos para comentar los viajes que habíamos hecho o las aventuras que habíamos pasado, dos de ellos habían estado en Chile con el terremoto, la historia era impresionante!!! Por suerte no les pasó nada.

Para terminar, sólo deciros que Laos nos ha dado el impulso que necesitábamos gracias a su gente y a su maravilloso entorno, y por qué no, a nuestra actitud, un elemento clave cuando viajas tanto tiempo. Tal como nos pasó en Birmania, se nos ha hecho muy fácil viajar aquí y aunque nos hayamos movido bastante hemos conseguido cargar pilas para próximas odiseas. Ahora nos espera Camboya, y junto a Luis y Michelle seguimos en ruta hacia lo que sólo conocemos por lo que nos han contado, pero estamos seguros que no nos defraudará.

Os echamos de menos

M&C

Koh Lipe, Koh Tao y Koh Samui, Tailandia. Aventuras y desventuras en el reino de Siam

Saturday, November 6th, 2010

Hola a todos!

Después de 3 meses por países inhóspitos decidimos con mucho criterio pegarnos unas vacaciones de 3 semanas por las islas de Tailandia. Y decimos vacaciones porque aunque no lo creáis esto estresa bastante, todo el día de aquí para allá, dando tumbos y durmiendo en guesthouses de mier… Para ser honestos, la cosa no ha salido como esperábamos, al menos en parte.

Empezamos la andadura en Koh Lipe, una isla al sur cuyas referencias eran inmejorables. Si bien la isla era paradisíaca se daba la casualidad que al ser temporada baja no limpiaban las playas, y nos encontramos que solo había una playa libre de deshechos, una pena porque era precioso, pero estaba todo en obras y bastante dejado…aún así estuvimos muy bien  haciendo escapaditas de snorkelling y descansando en un muy buen hostal a muy buen precio por que no había nadie.

Reaccionamos rápido y en pocos días subimos a Koh Tao, en el golfo de Tailandia. Allí la cosa cambió, fueron unos días maravillosos buceando ( Claudia aprovechó para sacarse el openwater) y conociendo a gente estupenda como Luis y Michelle y los instructores de la escuela. Un lujo también poder sacarse el curso en castellano en la otra punta del mundo la verdad. El plan estaba de coña, en una playa muy poco turística con gente maja cada tarde conversando después del diving, muy tranquilos la verdad.

 

Nos las prometíamos felices( ver foto abajo) hasta que en un momento dado me empecé a encontrar mal, y de mal fue a peor, y de peor a como nunca lo he pasado antes, y empezaron a sonar en mi cabeza historias que me contaron acerca de una cosa llamada “dengue”, que te coge con la picadura de un mosquito cabrón, tipo malaria vaya. Fuimos al médico y efectivamente lo había pillado, qué mala pata!!! Después de lo de Nepal no me lo podía creer. Me lo estaba tomando como podía cuando Claudia se empezó a encontrar mal también, no podía ser, era demasiada casualidad no? PUES SÍ, los dos con dengue, si lo hacemos a posta no lo conseguimos…

Así pues después de consultar a varios expertos( incluida mi hermana, gracias Anina!!) y viendo que Claudia estaba aún más hecha polvo, fuimos al hospital de Koh Samui a hacernos pruebas etc… dónde decidieron por nosotros que lo más conveniente era estar ingresados una semanita( gotero y todo).

Por si la mala suerte era poca, justo coincidía con la esperadísima visita de Ignacio, el hermano de Claudia, que había comprado el billete hacía meses y que debía acompañarnos al mar de Andamán, Krabi y Phi Phi Islands. Os podéis imaginar que hizo Ignacio esos días no? Pues cuidarnos en el hospital Bangkok Samui de Koh Samui… gracias a ti también Igna, te has portado de coña! Tuvimos que hacer un verdadero esfuerzo para sonreir en esta foto la verdad…

Pues bien, los últimos 4 días de Tailandia los hemos pasado en un resort en Koh Samui bastante bajos de forma la verdad, ha sido el primer gran bajón del viaje y esperamos poder remontar el vuelo( a ver si ponéis comentarios para animarnos!!).

Ahora mismo estamos en Laos dónde estaremos unas semanas,  ya os iremos explicando como avanzamos.

Un abrazo a todos bien grande!

M&C